Normas básicas de etiqueta para e-mail

El correo electrónico ya forma parte de nuestra actividad electrónica como lo es la mensajería instantánea o navegar por la web. Ahora que muchos de nosotros nos valemos de esta tecnología para comunicarnos deberíamos, igual que en la vida real, establecer algunas reglas de conducta para respetar a nuestros camaradas. Esta guía pretende enseñarte los detalles elementales de cortesía que convendría no descuidar en nuestras relaciones por Internet. Siguiendo estos consejos puedes ahorrar tiempo a los demás y, si los demás los siguen, te pueden ahorrar tiempo a ti.

Preserva la intimidad de los demás

Dos de los mayores problemas que existen hoy por hoy en la red son los virus y el correo no deseado o spam. En el caso de los virus la gran mayoría se propaga por el correo electrónico. Una parte de culpa la tiene el propio diseño del protocolo de transferencia de correo (SMTP), otra parte de culpa la tiene el Micro$oft Outlook (Express) y el resto de la culpa la tienen los usuarios por no proteger la privacidad de sus contactos.

La mayoría de mensajes reenviados por los usuarios de correo electrónico son de humor o de aquellos que acaban con frases del estilo: “manda este mensaje a cuarenta personas en menos de una hora o morirás de un tumor cerebral pasado mañana”. Existe un problema fundamental al reenviar el correo, las direcciones de todos los destinatarios se van propagando. La prueba es clara; a partir de menos de una decena de mensajes de humor reenviados se pueden conseguir más de mil direcciones distintas de correo electrónico.

INCISO: De hecho recibí aquel infame mensaje que decía que Hotmail iba a ser cerrado y te recomendaba reenviar ese mismo mensaje; de ahí saqué más de 600 direcciones de correo. No te engañes, a Hotmail no le interesa perder esa inmensa cantidad de usuarios porque tiene competencia (Gmail). Y, sinceramente, es mejor que desconfíes de mensajes que aparenten estar enviados por gente importante que contienen faltas de ortografía.

Gracias a una técnica conocida como expresiones regulares se pueden extraer de forma automática (con un 99% de acierto) todas las direcciones de correo electrónico de un mensaje. Supongamos que alguien tiene ocho mensajes de correo de humor en su buzón; esa persona dispone de direcciones de correo de gente que ni siquiera conoce. Por ejemplo, seguramente este mensaje haya llegado hasta a ti debido a que alguien está propagando tu dirección de correo.

Pues, aunque no lo creas, puedes aportar tu granito de arena. Basta que cuando vayas a enviar un mensaje de correo electrónico a muchos destinatarios (o todos los de tu agenda) evites que todos estos destinatarios queden publicados en el propio mensaje. Esto es posible gracias a la cabecera Cco: (Con Copia Oculta) o Bcc: en inglés (Blind Carbon Copy). Indica todos los destinatarios del mensaje en esta cabecera y los destinatarios no podrán saber a cuanta gente más ha sido enviado el e-mail.

Tampoco olvides eliminar direcciones de correo que aparezcan en el cuerpo del mensaje como por ejemplo la dirección de el amigo que te mandó el chiste o las fotos.

En efecto, existe el inconveniente de que haya contactos de agenda comunes que reciban varias copias del mismo correo pero eso es un problema menor dado que no cuesta nada eliminar copias duplicadas de un mismo mensaje.

Facilita la lectura de tus mensajes

Muchos programas de correo e interfaces webmail (Hotmail, Yahoo y similares) tienen un grave defecto al reenviar mensajes y es que suelen sangrar todo el cuerpo del mensaje insertando un carácter especial al principio de cada línea. Cuando te llega un mensaje que ha sido reenviado por más de dos personas resulta difícil encontrar el comienzo del texto original. Esto es un verdadero incordio cuando lo que importa del mensaje es el propio texto y no los ficheros que se adjuntan.

Existen varias soluciones a este problema. La solución más cutre pero que funciona seguro en cualquier sistema es no utilizar la función de reenvío sino crear un nuevo mensaje de correo, seleccionar el texto del original, copiar y pegar en el nuevo mensaje. Seguramente la mayoría de interfaces webmail permiten ajustar la funcionalidad de reenviar para que no se sangre o cite el texto original sino que directamente se incluya en el cuerpo del mensaje sin modificar. La tercera solución es utilizar un programa de correo decente que no sangre el correo original (por ejemplo: Mozilla Thunderbird).

También existen otros clientes de correo que disponen de una función redirigir o bounce en inglés, que tiene un efecto similar a la primera solución planteada pero totalmente automatizado y muy cómodo.

Escribe para todos

Aunque no lo creas hay mucha gente en Internet que se siente satisfecha con que se pueda transmitir texto plano en el correo electrónico y se resiste a formatear sus mensajes en texto HTML o RTF. Cuando estás utilizando funciones de formateado de textos como la letra en negrita, cursiva, subrayado, de colores, párrafo justificado, tamaño de fuente y demás, estás forzando a que se cree una pequeña página web (en la mayoría de casos) que se “incrusta” en el mensaje de correo.

Hoy por hoy, con los clientes de correo gráficos esto no supone gran problema pero sigue habiendo gente (como el autor de este texto) que utiliza clientes de correo basados en texto plano. Estos sistemas son como las viejas máquinas de escribir por tanto carecen de las habilidades estéticas de un programa basado en ventanas (pero presentan otras ventajas interesantes). Por tanto, si envías texto formateado estás invitando a estos usuarios, que nunca sabes quién será y quién no, a ignorar tu mensaje por no poder leerlo cómodamente.

La solución es sencilla, evita usar cualquier tipo de florituras visuales en tu texto. Si te sirve de motivación piensa que los grandes escritores no utilizan ninguna de estas artimañas en sus obras y sin embargo no pierden ni un ápice de calidad.

También puedes dar otro paseo por los ajustes de tu sistema de correo electrónico y asegurarte de que envías todos tus mensajes como texto sin formato o texto plano.

Escribe lo mejor que puedas

Evita las faltas ortográficas y los errores gramaticales. En el correo electrónico te va a costar lo mismo enviar 160 caracteres que enviar 1600 así que no ofusques tus mensajes de correo con las contaminantes abreviaturas de los SMS. Además, escribir bien no cuesta nada; cuanto más practicas menos te cuesta mantener el buen hábito. Como cualquier buen hábito.

Pido disculpas por si se coló alguna falta de ortografía o algún error gramatical en el presente escrito.

Epílogo

Espero que este texto te haya concienciado. La convivencia en Internet es cosa de todos y no cuesta nada; pero nada literalmente: cero euros, cero céntimos.

Cuida tu salud.